Variación de la densidad del agua en las olas


El movimiento orbital de las partículas de agua en las olas produce unas fuerzas centrífugas que modifican las características del agua en las olas respecto a las correspondientes de las aguas tranquilas.

Por una parte, se puede demostrar que la fuerza, debida a la presión hidrostática, que actúa sobre un cuerpo sumergido en una ola lo hace normal a la superficie de ésta, no verticalmente como ocurre en aguas tranquilas.

Por otra parte y también debido al movimiento orbital de las partículas, hay una variación de la densidad del agua en la cresta y en el seno de la ola respecto a la densidad en aguas tranquilas. 

En concreto, se puede demostrar que la densidad del agua en la cresta de la ola es:

ρc = (1 – πS) ρ

Y la densidad del agua en el seno de la ola es:

ρs = (1 + πS) ρ

Siendo S la pendiente de la ola y ρ la densidad normal del agua en aguas tranquilas.

Para darse cuenta de la importancia que puede tener esta variación de densidad, supongamos que nos encontramos en un temporal con olas de fuerte pendiente, por ejemplo de S = 1/15.

Entonces, según las fórmulas anteriores, la densidad del agua en la cresta de la ola sería alrededor de un 21% inferior a la normal en aguas tranquilas, mientras que la densidad del agua en el seno sería alrededor de un 21% superior a la normal.

Estas fuertes variaciones de la densidad del agua afectan muy intensamente a la flotabilidad y a la estabilidad del barco durante el paso de la ola, como se verá en próximas páginas.

 

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